06 febrero, 2009

angelitos negros y lobos literarios


Pues hete aquí que no había escuchado el segundo disco de Jukebox, el disco de versiones de Cat Power, y me la encuentro repentinamente cantando Angelitos Negros... El espíritu de Antonio Machín queda extrañamente atormentado en esta espectacular revisión del clásico.





Y hablando de otra cosa que no tiene nada que ver, anteayer volví a ver El desayuno de los campeones. Os recomiendo a todos los que no la hayáis visto, que lo hagáis a la mayor brevedad. Además de un reparto acojonante (encabezado por Bruce Willis, Nick Nolte, Albert Finney -En una de sus mejores interpretaciones, que ya es decir- y Barbara Hershey), el film cuenta con una historia desquiciada y magnífica, en la que el escritor Kilgore Trout recorre el país para acudir a su homenaje en Midland City, mientras el célebre vendedor de coches Dwayne Hoover trata de mantener la cordura en un país donde todo el mundo está rematadamente loco. Ambos están predestinados a un encuentro final que no sospechan.

La novela en que se basó la película es una obra maestra del autor contracultural Kurt Vonnegut, y sin duda uno de los libros que más he disfrutado en mi vida. No contento con la sangrante sátira que emana de sus palabras (Vonnegut describe el tamaño del pene de los distintos personajes masculinos, al tiempo que refleja la fiebre materialista con acerada violencia verbal disfrazada de ingenuidad), el narrador acompaña su relato de pequeños dibujos naif que representan elementos que requieren explicación, como en un libro para niños... Estas ilustraciones contribuyen a hacer el resultado final más irónico si cabe, jugando con una piel de cordero que lo tiene todo de disfraz para un lobo del underground literario.

Léase ya. Y véase la peli también, a ser posible.

2 comentarios:

Chofi dijo...

una cancion perfecta para dormir, gracias cat power.

die Herrin dijo...

Herr Professor, asi en el yepe como en el julepe xD

tanto iba el julepe al yepe que al final se rompió

le dijo el yepe al julepe, apartate que me boniatas!

a quien a buen julepe se arrima, buen yepe le cobija.