27 febrero, 2009

por qué me gusta tanto esa mierda de película



En el cinefórum de la facultad de la semana pasada, vimos esta película, Los paraguas de Cherburgo, que descubrí hace poco (no es que yo sea ningún experto en cine ni nada de eso) y de la cual me enamoré inmediatamente de un modo preocupante. Mi amiga nº2/3, al ver mi adicción al colorido musical de Jacques Demy, me preguntó "por qué me gusta tanto esa mierda de película". La pregunta, como suelen hacer las preguntas, que son muy putas, me hizo pensar.





Mi amiga no ha visto la película, pero al ver lo pesado que era yo hablando de ella, supongo que no aguantó más. Y es que se ve desde fuera que hay algo terrorífico en el alma de esta película... Basta ver un cartel para decir "joé qué mariconada".



La cursilería, en efecto, rezuma del celuloide y empapa al inocente espectador que, anegado en almíbar, no ve el momento de aplicar lo aprendido en su cursillo de natación. Semejante cursilería invita a la huida. ¿Por qué, entonces, me gusta esta puta mariconada?



Los paraguas de Cherburgo es la primera (y probablemente única) película enteramente musical. Uséase, que no hay intermedios en que la gente, como si tal cosa, deja de canturrear para, más tarde, en un arranque de sentimentalismo, retomar la mandanga de la misma intempestiva manera. Y yo digo "reflexionemos". Yo digo "patatas fritas". Yo digo "¿no es más natural una película en la cual hasta los diálogos más banales son musicados que una en la cual se hace distingo de lo banal y de lo "romántico", de lo "sentimental"? Aquí se abre mi tesis (nanannnnn...)








Véanse aquí los hermosos créditos iniciales

Los productos enteramente románticos, cuando están bien hechos, son hermosos y puros, si bien es cierto que inevitablemente son cursis. Se puede desestructurar un musical, dividirlo, hacer que la parte no cantada sea banal y que la parte cantada sea profunda y hermosa. O bien todo lo contrario. En Cantando bajo la lluvia (Singing in the rain, 1952), para mí sin duda una de las super-mega-obras maestras del cine, además de paradigma de musical cinematográfico, mantiene un ritmo de comedia trepidante que alcanza sus cimas en los momentos cantados. Utiliza las canciones, por así decir, para extremar los sentimientos que están en el resto de la película, y alcanzar así una euforia tan bella como insólita (a pesar de haberse intentado reproducir en otros títulos). Abajo, uno de los más geniales ejemplos:







Los paraguas... no es ni muchísimo menos tan jovial. En realidad es trágica, culebrónica incluso si se quiere. Pero en su continuidad hay algo extremadamente coherente como lo hay en el sentimiento conductor de Cantando bajo la lluvia.






Jacques Demy habla de su película como un film "en chanté" (en cantado) porque ese es su formato. Del mismo modo que el film Cyrano de Bergerac (1990) se basa íntegramente en un código de rimas, Los paraguas... está hecha en código musical. Tiene un guión normal, prosaico aunque romántico, al que puso música el que probablemente sea el Gran compositor de bandas sonoras francesas, Michel Legrand. Los actores trabajan como siempre (sin cantar), salvo que hacen (mediante concienzudos ensayos previos) playback al hablar con la música que los cantantes han grabado.


Me explico: ninguno de los actores canta, en realidad, porque son actores, no cantantes. En su lugar, se dedican a actuar haciendo que parezca que cantan.


El cine alcanza en el musical su máxima categoría de mentira embellecida.


Y en esta película, su máxima categoría de mentira dentro de la mentira.


La música es extraordinaria, las interpretaciones magníficas, Catherine Deneuve está para comérsela y los colores son preciosos.


¿Qué más queremos de una mentira, además de que sea hermosa?



25 febrero, 2009

repartazo



Hoy pocos julepes.


Sólo decir que estoy de enhorabuena porque la próxima película de Woody Allen (por motivos personales, mi director de cine favorito) cuenta en su reparto, ni más ni menos, con Naomi Watts, Josh Brolin y Anthony Hopkins.


Ole, ole y ole.

24 febrero, 2009

mi opinión de los óscar (y de la penélope)

Max Factorrrrr... tu nombre suena tannnn bieeeen...

Buenas, cigotos desarrollados. Hete aquí que me ha dado por hacer un repaso relámpago de los Óscar. Como no vi la gala porque así, en general, es algo que no me interesa una leche agria, no hablaré del vestidito que llevaba Ulrica o del flequillito que peinaba Pedropa. El estilismo es una cuestión frívola que sólo me divierte cuando atañe a la ropa interior femenina.
Por otra parte, tampoco he visto la mayor parte de las películas, por lo que el hecho de escribir esta entrada es lo que se dice en castellano una gilipollez. ¿Por qué entonces? ¿Por qué? ¿POR QUÉEEEEEEEEE?
¡¡¡NO ME AGOBIÉIS CON PREGUNTAS!!!
La respuesta, querido lector de julepes, está en tu corazón, concretamente en el ventrículo izquierdo. Pero antes de llamar a un cirujano, deja que te lo explique para no tener que manchar el parqué con esas manchas como rojitas que luego no salen con nada.
Como suelo hacer (mentira) voy a hablar de lo que conozco. Y de lo que no conozco diré poca cosa o ninguna.
El film galardonado con el calvo a Mejor película es Slumdog Millionaire, de Danny Boyle (a quien le dieron el de Mejor director), director entre otras de Trainspotting o 28 días después. Aunque a mí La playa me entretiene y Una historia diferente lo mismo (qué decir de Trainspotting, clásico imprescindible), me faltan algunas pelis por ver de este tipejo, entre ellas la premiada. Así que sólo diré julepe. Más noticias cuando la vea. Lo único que sé es que el actor protagonista me cae bien porque salía en una serie británica estupenda llamada skins.
La película del título raro.
Tampoco he visto la peli de Sean Penn ni la de Kate Winslet, pero debo decir que son un par de actorazos, así que seguramente estarán de puta madre y por lo tanto no tengo nada que alegar. Ninguna de las nominadas a mejor película extranjera ha pasado por delantes de estos ojitos marrones.
¿Que por qué he ido tan poco al cine? Muy fácil: porque vale una pasta. Si creen que es la piratería la que está haciendo bajar el volumen de espectadores, que prueben a bajar un poco el precio de la entrada.
Lo único, y fundamental que quería decir, es que estoy muy de acuerdo con dos premios. En primer lugar, el de Mejor actor secundario a Heath Ledger. Quién sabe adónde habría llegado este tipo de seguir vivo. Lo que si sé es que mientras lo estuvo alcanzó a hacer uno de los grandes villanos de la gran pantalla. Su Joker es el mejor imaginable y concilia los estereotipos con la insondable profundidad psicológica de un alma torturada. Es el mejor malo jamás visto en una película de superhéroes y uno de los mejores malos, insisto, vistos en el cine.





En segundo lugar (y sí, por ello menos importante) el óscar a Mejor actriz secundaria para Penélope Cruz. Esta tipa, durante mucho tiempo una actriz bastante mediocrilla, ha empezado a demostrar en los últimos años una evolución apabullante. Desde su pequeña escena en Todo sobre mi madre (donde estaba ya estupenda), pero especialmente en Volver de Almodóvar y, más especialmente todavía en Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen. No me malinterpretéis, esta es una mala película: estereotipada, facilona, floja, predecible, mal resuelta... Pero el personaje de María Elena, un divertidísimo dechado de topicidad, está tan brillantemente interpretado (por favor, véase la peli en versión original, que aquí la han doblado con extraños resultados) que desata la hilaridad.


Este año, por lo tanto, los actores secundarios me han dado dos pequeñas alegrías.

Y puede que el póster de Penélope que tenía cuando iba al instituto, vuelva a mi pared.

Y por cierto, el vestido de Ulrica en la gala era maravilloso. Y ¿qué me decís del flequillo de Pedropa?

21 febrero, 2009

Anish Kapoor

He aquí el hombre.


Espejito, espejito

Este tipo me tiene impresionado. Hace poco he tenido la ocasión de ver una obra suya en persona y me he quedado de loza pulida. No soy crítico de arte y no puedo dar nada más que la opinión de una persona normal que de repente se encuentra con esto al entrar a una de las salas de un museo:
Sin Título, 2008

La obra en cuestión es una especie de cuenco gigante. Lo que tenéis arriba es una vista de frente. La fotografía, por desgracia, no hace justicia a la sensación real de tenerlo delante. El cuenco, pegado a la pared por la base (como podéis ver en la foto de abajo) parece al mismo tiempo cóncavo y convexo, parece absorber y empujar a la vez al espectador. Agujero negro de realidad inmediata, se interpone entre quien lo ve y su propio reflejo, deformado, empequeñecido, tragado por algo que tira del estómago como una purga.

Sin Título, 2008


Pero es que luego resulta que el capullete en cuestión se dedica a poner un espejo redondo enorme en mitad del Rockefeller center (Es el "espejito" de arriba, en la segunda foto de la entrada.). Aquí tenéis dos vídeos, aunque insisto en que lo cuco hubiera sido estar delante, porque este hombre trabaja con el espacio y la interacción de sus obras con el mismo:









Anish Kapoor nació en Bombay en 1954, pero desde 1970 vive y trabaja en Londres. Es uno de los escultores más importantes de la actualidad (y yo sin enterarme). Aquí abajo os dejo un slide con algunos de sus trabajos más impresionantes, porque no sé mucho de arte y tampoco hablar sobre cosas que no he visto en persona, y sobre otras que superan a las palabras.

12 febrero, 2009

performing yepe (la explicación)

Aquí está la explicación de la performance del otro día.

video

25 años sin Cortázar

Hoy hace 25 años que estamos sin la persona que, para mi gusto, mejor ha escrito en lengua castellana.

Y, lamentablemente, no puedo escribir mucho porque mañana tengo examen.

11 febrero, 2009

performing yepe

video

¡He hecho una performance con mi ortodoncia móvil!

Y, por si fuera poco, la he grabado.

¡Chincha, Sonia Khurana!

sonia khurana y ARCO 2009 (1)


"La obra de Sonia Khurana puede situarse en la frontera entre el vídeo, la fotografía, la
performance, la instalación y el arte público. Emplea su cuerpo como lugar para el
inconformismo y la protesta, lo que provoca una constante reinvención de sí misma.
Actualmente, se dedica a explorar dos áreas de la experiencia humana: la interioridad
o la experiencia corpórea, y las dinámicas de la identidad. Bajo el reciente título de
Vidya-Video, Sonia Khurana utiliza el vídeo para realizar proyectos de creación y de
colaboración en la ciudad de Nueva Delhi y sus alrededores. En el 2004, viajó a
Camerún para realizar un taller de vídeo en las cercanías de Douala. Posteriormente,
viajó a Sudáfrica y a Tailandia para realizar algunas actividades afines a su obra. En
diciembre del 2005, Khurana fue invitada por los artistas de El Despacho en México
D.F. para coordinar un taller de vídeo con creadores de la capital mexicana, además
de tener la oportunidad de realizar una película sobre dicha ciudad. Actualmente vive y
trabaja en Nueva Delhi."

Este texto lo encontré en internet, en el folleto de una exposición barcelonesa dedicada a la artista hindú en 2006. Ayer conocí a esta señora y no sabía nada de ella, pero estuve grabándola en vídeo con Nyman. Más información, pronto.

10 febrero, 2009

el amante (trailer)

Por fin está preparado el vídeo promocional (corto) de la obra El amante, de Harold Pinter, en la versión de Marginalia que conseguimos estrenar el pasado 2 de febrero. Aquí lo dejo para que le echéis un vistazo. Estos días no escribo gran cosa porque estoy en los estreses del bien llamado Febrerillo loco. Cuando pasen las turbulencias académicas, me pondré al día, lo prometo. Y de paso juro que jamás volveré a pasar hambre, si tengo una tortillería cerca en esas ocasiones comprometidas.

¡Viva Pinter!

¡Vivan Elena y Germán! ¡Viva Hugo! ¡Viva Marginalia!


06 febrero, 2009

angelitos negros y lobos literarios


Pues hete aquí que no había escuchado el segundo disco de Jukebox, el disco de versiones de Cat Power, y me la encuentro repentinamente cantando Angelitos Negros... El espíritu de Antonio Machín queda extrañamente atormentado en esta espectacular revisión del clásico.





Y hablando de otra cosa que no tiene nada que ver, anteayer volví a ver El desayuno de los campeones. Os recomiendo a todos los que no la hayáis visto, que lo hagáis a la mayor brevedad. Además de un reparto acojonante (encabezado por Bruce Willis, Nick Nolte, Albert Finney -En una de sus mejores interpretaciones, que ya es decir- y Barbara Hershey), el film cuenta con una historia desquiciada y magnífica, en la que el escritor Kilgore Trout recorre el país para acudir a su homenaje en Midland City, mientras el célebre vendedor de coches Dwayne Hoover trata de mantener la cordura en un país donde todo el mundo está rematadamente loco. Ambos están predestinados a un encuentro final que no sospechan.

La novela en que se basó la película es una obra maestra del autor contracultural Kurt Vonnegut, y sin duda uno de los libros que más he disfrutado en mi vida. No contento con la sangrante sátira que emana de sus palabras (Vonnegut describe el tamaño del pene de los distintos personajes masculinos, al tiempo que refleja la fiebre materialista con acerada violencia verbal disfrazada de ingenuidad), el narrador acompaña su relato de pequeños dibujos naif que representan elementos que requieren explicación, como en un libro para niños... Estas ilustraciones contribuyen a hacer el resultado final más irónico si cabe, jugando con una piel de cordero que lo tiene todo de disfraz para un lobo del underground literario.

Léase ya. Y véase la peli también, a ser posible.

05 febrero, 2009

Nacho y la desaparición del chiste


Hace poco leí en la crítica del Rockdeluxe sobre el último disco de Nacho Vegas, escrita por un tal David Saavedra, que el rockero cantautor "atenúa mucho su humor caústico" en el manifiesto desastre. No sólo no estoy de acuerdo, sino que estoy completamente en contra de esta afirmación.


El asturiano depresivo y heroinómano sigue siendo el cabrón que remueve las penas más hondas con la acidez del cinismo más afilado. Y ayer, en su segundo concierto de promoción del álbum en la sala joy eslava, no hice más que corroborar que este tío, digan lo que digan por ahí, sigue siendo un cachondo de tomo y lomo. Si bien es muy difícil alcanzar cotas de sarcasmo como las que pueblan las letras de su anterior LP, Desaparezca aquí (Líneas como: "Yo como buen occidental, sé nadar igual que un pez en un mar de mediocridad" o "¿Dónde estás corazón, te has cansado de mí? Yo estoy en el balcón, y sabes, voy a saltar").


Paralelamente a esta línea cómica subyacente a su lírica, Nacho ha desarrollado, como bien observó mi amiga nº2/3 al final del concierto, una chistosidad entre canción y canción que ha desaparecido en las últimas actuaciones. Al parecer, este poeta genial, sólo puede ser locuaz cuando está solo ante una hoja de papel... En el concierto de ayer, sorpresivamente, no soltó ni un chascarrillo, ni una anécdota, ni una broma. ¿Dónde está aquel showman de antaño?
Con todo, el concierto de ayer fue bastante cojonudo. Y especialmente, para mi gusto, se salieron Secretos y mentiras (del disco con Bunbury) y El tercer día.


04 febrero, 2009

el amante (II)

Elena y Germán, los actores protagonistas de El amante.


Buenas, gurriatos.

Ya se estrenó la obra, como sabéis, y ya salió como tenía que salir: bien.

Obviamente, podría haber salido mejor (siempre puede), pero teniendo en cuenta todos los problemas, inseguridades y demás, el resultado no estuvo nada mal.

Hay que decir que el centro cultural nos puso ciertos obstáculos... primero, al no habernos avisado de que había que hacer reserva, la mitad de nuestros amigos se quedó fuera del teatro... Segundo, la inesperada visita de un "colaborador" (un tipo que sabía mucho de luces y que en realidad nos dio muy buenas ideas, aunque fuera de tiempo) impidió que lleváramos a la práctica ningún tipo de ensayo: ni general, ni técnico, ni leches en vinagre. Teniendo en cuenta estas cosillas, el hecho de que la obra saliera adelante como salió (con algunos fallos de luces, sonido, cambios entre escena y escena) ya es un milagro. Y ese milagro se lo debo a la maravillosa pareja protagonista (Véase foto).

Como ya dije antes, "ole y ole".

Creo que ya he hablado de esto, pero, por si volvemos a hacer representaciones, está bien que comente cosas sobre el texto. Al fin y al cabo, muchos os quedasteis sin verla por el rollo de las reservas...

El amante es una sátira del matrimonio. Pinter, como es habitual en su teatro, juega con las pausas y con las frases vacías, con los silencios incómodos y con las explosiones de locuacidad. Como en la vida real, el aburrimiento empuja hasta hacer que la pasión salga.

Y aprovecha estas herramientas, tan adecuadas al tema, para hablar del aburrimiento en una pareja, de la necesidad de huir de su terrible y automatizada cotidianeidad.

El matrimonio burgués (y más en la época en que está escrita la obra), no es más que un acuerdo económico-social. El marido aporta el dinero, la mujer se convierte en esclava doméstica. El amor no es imprescindible, aunque puede estar, de forma secundaria, oprimido por todas las demás necesidades de un matrimonio. La palabra matrimonio quiere decir hipocresía. Tanto ella como él utilizan al otro para lograr algo. Él quiere exhibirla: su mujer es un objeto hermoso, delicado, su posesión más exótica. Ella quiere escapar: su marido no es más que el símbolo de la penosa obligación de ser una criada solícita.

Para que todo esto se sostenga, es necesario un componente sexual. En la pieza, se crea a través del juego. El juego es un engaño dentro del propio engaño (el matrimonio), en el que finalmente es irremediable que la verdad salga a la luz.

Nadie podría haberlo escrito con más acierto que este Pinter.

Y por cierto, como probablemente ya sabéis, están haciendo otra obra suya en el Teatro Español. Me da en la nariz que con más presupuesto que nosotros. Pero no creo que tan bien interpretada como la nuestra.






03 febrero, 2009

nacho y christina

Ayer mi amigo Antonio me habló de este vídeo, y como hoy no puedo casi escribir y me parece interesante para quienes os gusten estos dos (ahora emparejados), pues ahí lo dejo.

Un saludete.


02 febrero, 2009

el amante (I)

Harold se pregunta por qué en Inglaterra no tendrán actores tan guapos.

Hoy se estrena la primera obra de teatro que he dirigido en mi vida... como os podéis imaginar, estoy cagado de miedo.


Se trata de una obra de Harold Pinter, ni más ni menos. Y habrá que hacerla bien, porque este señor ha fallecido recientemente... En realidad, creo que está bastante apañada: los dos actores protagonistas son muy buenos, y muy guapos también. Ole y ole. Lo único que me perturba es la posibilidad de que la primera parte (la crítica al matrimonio y a todo lo que tiene de rutina y aburrimiento) no termine por ser demasiado densa. De todos modos, la obra dura en total una hora y cuarto, así que no dará tiempo a que nadie se aburra, porque, a partir de la mitad...


¡SE PRODUCE UN INESPERADO GIRO EN LA TRAMA!


La sátira se afila, el mensaje estalla y Pinter, con su maestría característica, deja al público de piedra pómez. Con autores y actores así, poco tiene que dirigir uno... ¡Está todo hecho!


Os hablaré más de la obra dentro de poco. ¡Besos de mandril!
LUNES, 2 DE FEBRERO A LAS 20:00 H EN EL CENTRO CULTURAL MONCLOA, ENTRADA GRATUITA.