11 enero, 2007

las tres papeleras de jericó




acabo de darme cuenta de una cosa. hoy me siento extraordinariamente sabio.
hoy me siento como si de verdad estuviera observándome desde fuera de mi cuerpo, muy por delante, a una distancia privilegiada. hoy me siento... me siento hasta que se me duerme el culo. me quedo dormido en el tren y me despierto rodeado de niebla en un páramo extraño del sur más suroso de Madrid, justamente en la punta de la cola de Madrid, si la ciudad entera fuera un gato sentado en el centro del mapa del país. hoy empiezo a fijarme en las papeleras convencido de que hay una señal extraordinaria oculta entre la inmundicia. nada más salir de mi vagón veo la primera papelera extraña: está perfectamente bocabajo, no como si la hubieran volcado, sino como si ella misma hubiese decidido ponerse en contra del mundo entero, o como si algún malévolo ingeniero de papeleras la hubiese diseñado así.

la segunda papelera parecía una flor.
igual suena ridículo, pero es cierto. había un poste con una papelera a cada lado. una de ellas estaba inclinada de forma diagonal, causando la impresión de que el poste era como el tallo. y la tercera papelera...

la tercera era una cruz ardiente.
alguien había quemado la papelera, ya no quedaba nada salvo una cruz de plástico derretido. y pensé "qué extraña señal divina". las tres papeleras.

y hoy tengo la sensación de ser muy sabio, por culpa de las papeleras, de la niebla, del tren. por culpa de nada en absoluto. creo simplemente que la gente no se odia de verdad, ni se quiere de verdad. simplemente montan un inmenso espectáculo para no aburrirse, y lo llaman "relaciones humanas".

y no son necesariamente las papeleras. buscad las señales, están por todas partes. Jugad a buscarlas hasta que el mundo tenga sentido.

3 comentarios:

el chicle pegado al fondo dijo...

No podría estar más de acuerdo contigo...uno de nuestros grandes problemas ignorados es el aburrimiento general de la humanidad.

Un beso miguel,bienvenido de nuevo a tu blog :)

mariña dijo...

hombre sabio decir una vez a mi: "el aburrimiento es la enfermedad de la gente demasiado feliz"

taenos to el limóooooon dijo...

yo llevo buscando señales mucho tiempo en las bombillas...

si estan bien y las pones en una lámpara lucen si das al boton de encendido y se apagan cuando das al botón de apagado... a veces las bombillas andan flojas y "parpadean" entonces es el momento de darlas una lechecilla hasta q se fundan o decidas cambiarla por otra de bajo consumo...

igual q las relaciones humanas, unos van otros viene, a unos te los quitas de en medio y otros te quitan a ti, yupi!